La diabetes es la principal causa de amputación no traumática en México. Sin embargo, con detección temprana y tratamiento adecuado, muchas amputaciones pueden prevenirse.
La diabetes puede dañar tanto los nervios (neuropatía) como los vasos sanguíneos (vasculopatía) de las piernas y pies. La neuropatía reduce la sensibilidad, lo que permite que heridas pequeñas pasen desapercibidas. La vasculopatía reduce el flujo sanguíneo, dificultando la cicatrización.
Consulte de inmediato si presenta:
Cuando ya existe una lesión avanzada, el objetivo es salvar la extremidad. Las técnicas modernas de revascularización (angioplastia, stents, bypass) permiten restablecer el flujo sanguíneo y dar oportunidad de cicatrización. Una evaluación vascular oportuna puede identificar estas alternativas antes de que la amputación sea la única opción.
Consulte al especialista: Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica. Si presenta síntomas, agende una cita con el Dr. Hernández De Rubín.
Ya sea que consulte por várices, trombosis, pie diabético, mala circulación o aneurismas de aorta, un diagnóstico preciso permite definir las mejores alternativas de tratamiento.